Estimulación ovárica
Consiste en administrar medicación por vía oral o inyectable para estimular la ovulación. De esta manera se logra mejorar la calidad de los óvulos y se pueden programar las relaciones sexuales de manera de lograr mejores posibilidades de embarazo.
Es un método de baja complejidad muy utilizado por su simplicidad y por su reducido costo y riesgo.
Se recomienda cuando las mujeres tienen los siguientes problemas:
- Anovulación (ausencia de ovulación).
- Alteraciones del ciclo, como oligomenorrea (ciclos largos).
- Fase lútea inadecuada (pacientes con insuficiente producción de progesterona en la segunda fase del ciclo).
- Endometriosis leve con anatomía de las trompas conservada.
- Esterilidad sin causa aparente.
Para realizar este tratamiento no debe haber alteraciones en el semen, dado que no se interviene para mejorar su calidad, como sí ocurre en la inseminación intrauterina.
¿Cuál es el objetivo?
El objetivo de la estimulación en pacientes anovuladoras es generar ovulación y en pacientes ovuladoras, mejorar la calidad y cantidad de óvulos. Al igual que en la inseminación intrauterina, no se busca obtener un gran número de ellos (máximo dos o tres), sino sincronizar el momento de las relaciones y aumentar, así, la probabilidad de embarazo. En los casos en los que se desarrollan más de tres folículos de tamaño suficiente como para expulsar óvulos maduros, el médico puede indicar la suspensión del tratamiento para evitar el riesgo de embarazo múltiple.
¿Qué tipo de medicación se utiliza?
La medicación que se utiliza para estimular los ovarios puede ser oral o inyectable.
Las hormonas inyectables se pueden aplicar de manera intramuscular o subcutánea y actúan en forma directa sobre los ovarios, para el reclutamiento y desarrollo folicular. Por otro lado, la droga que se administra por vía oral es el citrato de clomifeno, medicación utilizada desde la década de 1960, tiene el mismo objetivo pero actúa de manera indirecta, sobre la hipófisis, y ésta estimula a los ovarios. Presenta algunas ventajas como el bajo costo y los mínimos efectos secundarios. Existe, además, otra droga (letrozole), aunque la experiencia con este medicamento es menor.
¿Cómo se realiza la estimulación?
La estimulación se inicia entre el segundo y quinto día del ciclo, y debe ser controlada por el profesional a cargo para minimizar las posibles complicaciones. Esto se logra a través de lo que se denomina monitoreo ecográfico del desarrollo folicular, que consiste en realizar una serie de ecografías transvaginales, mientras la paciente está recibiendo la medicación. El objetivo es evaluar el número y características de los folículos en crecimiento, así como el grosor y el aspecto del endometrio (tejido que tapiza internamente la cavidad uterina y sitio habitual de implantación embrionaria). En la mayoría de los casos, una vez que los folículos alcanzan el tamaño deseado, se administra una última hormona inyectable llamada HCG, que induce la ruptura folicular 36 horas más tarde. Se indica a la pareja tener relaciones a partir del día de la aplicación de la HCG, de ser posible a diario, durante dos o tres días. Además se recomienda abstinencia sexual entre los tres a siete días previos.

La Fertilización in Vitro y transferencia embrionaria (FIV/TE)
Es un tratamiento de Reproducción Asistida en el cual se fertilizan las gametas (óvulos y espermatozoides) en el laboratorio (“in vitro”) para luego transferir los embriones al útero.
Este procedimiento está especialmente indicado para parejas con infertilidad de larga data, aquellas con causas severas de infertilidad, o para las que han intentado sin éxito otros tratamientos previos, de menor complejidad.
De acuerdo a la calidad de la muestra de semen de la pareja, se indicará alguna de estas dos técnicas:
FIV convencional
Está indicado para muestras de semen con alteraciones leves, en donde un determinado número de espermatozoides se colocan alrededor de cada óvulo, para que uno de ellos penetre y fertilice al óvulo.
ICSI (Inyección Intracitoplásmica de Espermatozoides)
En muestras con escasa cantidad o calidad de espermatozoides, se inyecta un sólo espermatozoide dentro del óvulo mediante una microscopio con micromanipulador, como puede observarse en la foto.
Ambos procedimientos se realizan en nuestro Laboratorio de Alta Complejidad, bajo condiciones ambientales estrictamente controladas de temperatura, pH , humedad, concentración de oxígeno, anhídrido carbónico, dentro de placas conteniendo medios de cultivo, en modernas incubadoras especialmente diseñadas para embriología humana.
Con cualquiera de las dos técnicas utilizadas, si ocurre la fertilización y se desarrollan embriones (embriones de preimplantación o pre-embriones), estos son transferidos generalmente al útero y en raros casos a la trompa de Falopio con el objeto de que continúen su desarrollo, hasta adquirir la capacidad de implantarse en el endometrio (capa interna del útero).
El proceso de la fertilización in vitro implica distintos pasos:
1. Estimulación de la ovulación
Durante un ciclo ovulatorio natural, generalmente sólo un óvulo (ovocito) tiene la oportunidad de ser fecundado. Ha sido comprobado que muchos de esos óvulos pueden tener anomalías genéticas que impidan su fertilización o desarrollo adecuado (la frecuencia de alteraciones cromosómicas en los óvulos aumenta con la edad de la mujer, siendo de un 35-40% en mujeres de 35 años, y más de un 70% en mujeres de más de 40 años).
El objetivo de la estimulación de la ovulación es reclutar un mayor número de óvulos de ambos ovarios para disponer de un alto número de ellos para ser fertilizados. Sin embargo, el hecho de que un óvulo sea fertilizado no asegura que continúe su desarrollo como pre-embrión, ni que éste se implante en el endometrio materno. Al transferir más de un embrión existe una mayor probabilidad de que uno de ellos esté normalmente constituído y pueda implantarse. Es por ello que al transferir más embriones, aumenta la probabilidad de embarazo; sin embargo, también aumenta la probabilidad de embarazo múltiple, sobre todo si se transfieren más de dos embriones.
La estimulación ovárica se logra mediante medicamentos hormonales en forma de preparados para inyección subcutánea. Este proceso dura unos 10 a 12 días y puede producir alguna molestia, especialmente sensación de peso e hinchazón en la pelvis, cambios anímicos, turgencia mamaria y más raramente náuseas, mareos o cefaleas. La estimulación se completa con medicamentos que bloquean la ovulación espontánea, ya que la obtención de óvulos puede peligrar si se expulsan antes de poder extraerlos del cuerpo.
Durante el período de estimulación, se realizan una serie de ecografías transvaginales (monitoreo ovulatorio) para evaluar el crecimiento y desarrollo de los folículos, y pueden ser necesarias algunas extracciones de sangre para medir el nivel de alguna hormona.
Cuando la mayoría de los folículos ha alcanzado un tamaño promedio de más de 17-18 mm., se inyecta una hormona llamada hCG (gonadotrofina coriónica) para completar la maduración de los óvulos, y 36 horas más tarde se programa la aspiración folicular.
2. Aspiración Folicular
Es la extracción de los óvulos del interior de cada folículo, mediante la punción del ovario con una aguja que se introduce por vía vaginal, guiada por ecografía. El procedimiento es ambulatorio, con anestesia local y una suave sedación endovenosa, que requiere un ayuno de al menos 8 horas, y suele durar entre 10 y 20 minutos. Luego del procedimiento, la paciente reposa en una sala de recuperación por un corto período, y luego seguirá en reposo en casa durante el resto del día. Después de la aspiración folicular se puede presentar algo de dolor abdominal que cede con el uso de analgésicos y desaparece en el transcurso del día. También puede haber un sangrado vaginal leve. Sin embargo si se presenta fiebre, dolor agudo, o sangrado excesivo, debe informarse al médico de inmediato. La muestra de semen puede ser traída directamente de su casa si vive cerca (menos de una hora de traslado), u obtenerla dentro del Centro. El semen es procesado en el laboratorio y colocado en medios de cultivo con el objeto de seleccionar los espermatozoides más aptos para fertilizar
A partir de la noche del día de la aspiración folicular, o a la mañana siguiente según el criterio del médico, la mujer deberá comenzar el suplemento hormonal diario de progesterona, la hormona que normalmente es producida por el ovario luego de la ovulación. La vía de administración más común es la vaginal (en cápsulas o en gel), y en casos excepcionales se pueden dar en forma oral o intramuscular. El suplemento hormonal se mantiene diariamente hasta la prueba de embarazo (unos 15 días), y de ocurrir el embarazo, el suplemento con progesterona se continúa por otras seis semanas.
3. Fertilización
Inmediatamente después de obtenidos, los óvulos son clasificados morfológicamente (según su aspecto) y de acuerdo a su grado de maduración, para luego fertilizarlos mediante FIV o ICSI, y colocarlos dentro de la incubadora. La fertilización es un proceso que se inicia con la penetración de los espermatozoides en el óvulo, continúa con la activación del óvulo y la formación de los pronúcleos (dos, uno derivado de la mujer y otro del hombre) y termina con la disolución de estos pronúcleos en un proceso llamado singamia, para seguir con la división y multiplicación celular del pre-embrión.
La evidencia de que hubo fertilización está dada por la visualización al microscopio de los pronúcleos (masculino y femenino), 16 a 20 horas luego de la co-incubación de ambos gametos (día 1). Si los gametos son normales, la tasa de fertilización es de aproximadamente un 70-80%. Esta tasa varía de acuerdo a las características morfológicas de los óvulos y espermatozoides, la edad de la mujer y la causa de infertilidad. En casos donde la cantidad de óvulos es muy escaso o la calidad de las gametas es muy mala puede no haber ningún óvulo fertilizado, y el procedimiento tendrá que ser cancelado.
Obtención de espermatozoides
Cuando existen espermatozoides en el eyaculado (aunque sea en escasa cantidad), estos son obtenidos por masturbación, pero en casos de azoospermia (ausencia de espermatozoides en el semen), estos podrán obtenerse a través de una biopsia testicular, procedimiento llamado TESE (extracción espermática por biopsia testicular), que requiere una pequeña intervención quirúrgica en el hombre, que puede realizarse en el mismo momento del tratamiento, o un tiempo previo a éste, congelando los espermatozoides así obtenidos.
4. Cultivo y desarrollo
Luego de la singamia, se forman las primeras dos células del pre-embrión (en los embriones de buena calidad puede observarse este fenómeno a las 25 hs. de la inseminación de los óvulos con los espermatozoides), y durante los siguientes días, se podrá realizar un seguimiento del desarrollo de los embriones (embriones preimplantatorios o embriones), para evaluar la cantidad de células y sus características. Normalmente, a las 48 horas veremos 4-5 células, a las 72 horas 7-8 células, y al 5to. o 6to. día se alcanzará el estadío de blastocisto, como puede observarse en las siguientes figuras.

5. Transferencia embrionaria
La transferencia de embriones al útero se realiza en el quirófano contiguo al laboratorio de Alta complejidad, sin necesidad de analgesia o anestesia. El procedimiento dura alrededor de 5 minutos y consiste en depositar los embriones en el interior de la cavidad uterina utilizando un delgado catéter plástico que se introduce a través del cuello uterino y una vez en el interior de la cavidad los embriones son suavemente expulsados del catéter, lo cual se comprueba por control ecográfico abdominal.
Como el proceso de implantación del embrión se inicia entre los días 6 y 7 de la fertilización, si los embriones son transferidos al segundo o tercer día, estos deben continuar su desarrollo en el fluído uterino antes de tomar contacto con el endometrio e iniciar la implantación.
Después de la transferencia la paciente permanecerá en reposo unos minutos. En general se recomienda un reposo posterior de unas 24 horas. Diversos estudios han demostrado que la tasa de embarazo no se incrementa con mayor reposo, por lo cual no parece ser una medida fundamental para aumentar las probabilidades, pero puede ayudar a disminuír las molestias abdominales por el agrandamiento de los ovarios. En algunos casos la transferencia puede realizarse a las trompas. De ser así se hará por laparoscopía y entonces se requiere ayuno ya que la paciente recibirá anestesia general, y una internación en una Clínica por unas 8 horas.
Luego de la transferencia, algunas mujeres presentan un ligero flujo sanguinolento, esto es normal, no debe preocupar, y se produce por el paso del catéter por el cuello uterino. Unos 13 a 14 días después de la transferencia puede medirse en la sangre de la mujer, una hormona (ßHCG), que permite documentar la presencia de embarazo. Luego de confirmar la presencia de embarazo, se repite el análisis algunas veces más, aproximadamente cada 48 horas, ya que en ese tiempo, el valor debe duplicarse aproximadamente. De esta manera, las mediciones seriadas pueden aportar información útil relativa a la evolución del embarazo antes de ser visible por ecografía. La ecografía transvaginal permite visualizar un saco gestacional dentro del útero, unos 21 días después de la transferencia embrionaria, pero recién una semana más tarde (28 días post-transferencia) se podrá ver el embrión con su latido cardíaco.
Eficiencia del tratamiento
La eficiencia de los procedimientos de reproducción asistida está en gran parte determinada por la edad de la mujer, el número y calidad de los embriones transferidos, así como por las condiciones del útero.
En la tabla 1 se presentan las tasas de embarazo en tratamientos de FIV ó ICSI, según nuestras últimas estadísticas, que incluyen casi 1000 ciclos, y en la tabla 2, las tasas de embarazo según edad de la mujer, y las comparativas de la Red Latinoamericana de Reproducción Asistida correspondientes al año 2008, incluyendo más de 35.000 ciclos de toda Latinoamérica (www.redlara.com)
L a mayor parte de los embarazos en mayores de 40 ocurre entre los 40 y 42 años, en el grupo de mujeres de 43 años y más, la tasa de embarazo evolutivo es de sólo el 1,7%
L a mayor parte de los embarazos en mayores de 40 ocurre entre los 40 y 42 años, en el grupo de mujeres de 43 años y más, la tasa de embarazo evolutivo es de sólo el 1,7%
Evolución del embarazo
Los embarazos logrados por FIV, pueden seguir una evolución similar a la de cualquier embarazo obtenido en forma espontánea (sin tratamiento), es decir, puede seguir su desarrollo y nacer a término, puede nacer en forma prematura (lo cual es más común cuando el embarazo es múltiple), puede abortarse en el primer trimestre (16 % de los embarazos), o puede localizarse fuera del útero (embarazo ectópico, 5% de los casos). En raros casos (menos del 1%) puede coexistir un embrión dentro del útero y otro ectópico (embarazo heterotópico). Los embarazos ectópicos no son viables y pueden comprometer seriamente la salud materna, por lo cual es indispensable el seguimiento inicial muy estricto de los valores hormonales y de las primeras ecografías para detectar precozmente el embarazo ectópico y evitar sus complicaciones. Su tratamiento requiere habitualmente una cirugía laparoscópica, pero puede considerarse, en casos especiales, un tratamiento con medicación. Los embarazos detenidos en el primer trimestre pueden expulsarse espontáneamente o con ayuda de medicación o, en casos de ser necesario, con un raspado uterino.
Complicaciones más frecuentes de los procedimientos de Reproducción Asistida
Hiperestimulación ovárica
Es una respuesta exagerada del ovario a la estimulación de la ovulación, que produce un número excesivo de folículos. Se caracteriza por un aumento del tamaño de los ovarios, distensión abdominal y retención de líquidos en el organismo, aumento de peso, y en algunos casos acumulación de líquido intraabdominal.
Ocurre en 1 a 5% de los ciclos de estimulación, pero esta probabilidad aumenta en mujeres jóvenes con síndrome de ovario poliquístico. Lo habitual es que se den casos leves a moderados, sin embargo, cuando es severa, se pueden producir alteraciones de la coagulación, de la función renal y puede ser necesaria una internación en cuidados intensivos, y ocasionalmente una punción y drenaje del líquido acumulado en la cavidad abdominal.
Para evitar esta complicación, es fundamental un adecuado monitoreo, y tomar medidas preventivas que permitan anticipar el proceso y evitar los cuadros severos. Las alternativas más adecuadas son la administración de hormonas alternativas para la maduración de los óvulos, la punción y el congelamiento de los embriones obtenidos sin transferirlos, postergando la transferencia para un ciclo subsiguiente.
Embarazo múltiple
La tasa (proporción) de multigestación es una consecuencia directa del número de embriones transferidos y de la edad de la mujer. La tasa global de multigestación en PREGNA es del 22,7%. Esto significa que de cien embarazos, casi 23 se inician con dos o más sacos gestacionales. Sin embargo, nuestra tasa de embarazo triple es de sólo el 1,4% ya que la norma es la transferencia de 2 embriones.
Los embarazos múltiples en general, conllevan un riesgo aumentado de prematurez y de complicaciones neonatales que en algunos casos pueden generar secuelas. Los embarazos múltiples de alto grado (trillizos o más) son los que representan el mayor riesgo, y se deben tomar todas las precauciones para intentar evitarlos o disminuir su ocurrencia a un mínimo. La única manera de disminuir la tasa de multigestación es disminuyendo el número de embriones que se transfieren al útero. Este tema debe ser discutido extensamente entre el equipo de profesionales y la pareja.
Torsión Ovárica
El ovario hiperestimulado puede duplicar o triplicar el tamaño de un ovario normal. El peso aumentado y la distensión abdominal, puede facilitar su torsión, luego de un movimiento brusco como agacharse o darse vuelta en la cama, o al realizar un ejercicio físico o tener relaciones sexuales. El ovario torcido produce intensos dolores cólicos y si el cuadro no se resuelve espontáneamente, es una emergencia médica que requiere de una intervención quirúrgica inmediata. El ovario puede conservarse en la mayoría de los casos pero siempre existe un riesgo de tener que extirpar el ovario cuando ha perdido vitalidsad. Esta patología se presenta en menos de un 1% de los casos.
Otras complicaciones
Algunas complicaciones locales derivadas de la punción transvaginal durante la aspiración folicular, aunque de muy baja frecuencia, son hemorragia por lesión de la pared vaginal, infección pelviana (absceso tubo ovárico), sangrado ovárico y finalmente lesiones de las estructuras vecinas tales como el intestino.
En el recién nacido
El porcentaje de malformaciones de los recién nacidos producto de las técnicas de fertilización in vitro no supera la encontrada en la población general en edad reproductiva que se embaraza naturalmente (2 a 4% de los recién nacidos).
¿Qué es la criobiología?
o
¿Cuáles son las tasas de éxito?
La tasa de embarazo clínico al transferir embriones criopreservados es un poco inferior (10% menos) a la de embriones frescos. Esto se debe, al menos en parte, a la práctica médica habitual de transferir primero los embriones morfológicamente mejores y congelar los demás. Sin embargo, cuando se tiene en cuenta la calidad de los congelados, y sólo se preservan aquellos que tienen buena viabilidad, las tasas de embarazo son casi comparables.
El número ideal para transferir varía en cada laboratorio. Con la mayor eficacia desarrollada y con una adecuada selección embrionaria, hoy se transfieren sólo dos embriones en casos de buen pronóstico.
Durante un ciclo de FIV/ICSI, se producen un alto número de óvulos y de embriones, por lo cual puede ser necesario criopreservar algunos de ellos para tener la posibilidad de otras transferencias. Esto permite transferir una menor cantidad en cada procedimiento, lo cual reduce la probabilidad de embarazo múltiple, sin afectar la tasa de embarazo.
Por otra parte, la criopreservación es de vital importancia en casos excepcionales donde es riesgoso transferir los embriones en el ciclo de estimulación, como en casos de hiperestimulación ovárica, o por enfermedades o accidentes que puedan ocurrir luego de la aspiración de óvulos.
Tiempo de conservación de embriones
¿Cómo es el proceso?
¿Qué es el PGD?
El diagnóstico genético preimplantación (PGD) es una técnica moderna que permite conocer parte de la información genética o cromosómica de los embriones mediante el análisis de una célula de cada embrión. Este procedimiento, como su nombre lo indica, se realiza antes de transferir los embriones al útero. Luego de tres días de realizada una Fertilización in Vitro, se extrae una célula de los embriones (en este momento, la extracción no afecta la evolución del embrión).
Resultados de PGD en Pregna
En nuestro centro, el programa de PGD muestran una tasa de éxito superior al promedio reportado por el PGD Consortium, la reconocida entidad internacional que realiza seguimiento de todos los casos del mundo y promueve las mejores prácticas en este tratamiento diagnóstico.
¿Cuáles son las ventajas?
Información científica
Cuando se informa que un embrión es normal, significa que la lectura de la célula muestra un número normal de señales para los cromosomas estudiados. En PREGNA estudiamos al menos 8 pares de cromosomas y, en éstos, se incluyen los que frecuentemente están alterados en las fallas de implantación o en los abortos espontáneos (cromosomas 13, 15, 16, 18, 21, 22, X e Y).
¿Quiénes se realizan un PGD?
Se recomienda para los casos en los que uno de sus integrantes es portador de una enfermedad genética o tuvieron un hijo con una enfermedad de este tipo. En estos casos, se previene la transmisión de la enfermedad.
Además lo pueden realizar las parejas que se hicieron varios procedimientos de FIV y no lograron embarazo; las que presentan aborto recurrente sin una causa demostrada;
Las estadísticas
El PGD es un procedimiento que se realiza en todo el mundo. Hasta el año 2008, se habían realizado cerca de 27000 casos, en 57 centros distribuidos en todo el mundo (según datos publicados en 2011).
¿Qué significa poder preservar y conservar óvulos para el futuro?
¿Cómo puedo darme cuenta de este proceso?
¿Cómo me puede ayudar la ciencia hoy?
Sin embargo, los óvulos han sido muy difíciles de congelar hasta hace muy poco, cuando se aplicó en humanos una nueva técnica ya utilizada desde hace años en veterinaria, la vitrificación. En este procedimiento, el congelamiento es ultrarrápido y no se alcanza a formar ningún cristal, sino que se genera una cobertura de aspecto vidriado, o “vítreo”, de ahí su nombre.
¿Quiénes pueden preservar óvulos para el futuro?
En otras ocasiones, una enfermedad o los tratamientos para curarla pueden afectar la fertilidad futura y existe la posibilidad de congelar óvulos para el momento en que felizmente se haya superado este trance.
Si está interesada en cualquiera de estas posibilidades no dude en planteársela a nuestros especialistas durante su consulta.
¿Qué es la ovodonación?
La donación de óvulos es un tratamiento de Fertilización in Vitro en el cual se fertilizan óvulos de una mujer donante con el semen del marido de una mujer receptora. Se realiza a parejas en las que la mujer no tiene ovarios o éstos no tienen una suficiente cantidad o calidad de óvulos.
También la donación está indicada en portadoras de enfermedades graves ligadas a cromosomas o a genes, ya que el uso de óvulos de otra persona evita la transmisión a la descendencia.
Cualquiera sea la condición, la información es absolutamente confidencial. La ovodonación es un procedimiento anónimo, tanto para receptoras como para donantes. Ninguna de ellas conocerá datos relacionados con la identidad de las personas involucradas, ni resultados del procedimiento (en caso de las donantes) actual o anteriores.
¿Quiénes son nuestras donantes?
Las pacientes donantes son mujeres sanas, entre 21 y 33 años, que se ofrecen voluntariamente para donar sus óvulos. Llegan a nuestro centro, en su mayoría por recomendación persona a persona, y en algunos casos a través del formulario de contacto de nuestra página web.
La motivación para realizar el procedimiento es variada pero siempre tiene en común el deseo de ayudar a otros a concretar el sueño de ser padres. En todos los casos se realiza en primer lugar una entrevista con los médicos a cargo del Programa de Ovodonación de Pregna, seguida por una evaluación psicológica profunda para determinar si la paciente se encuentra apta para iniciar los estudios que definirán su inclusión o exclusión dentro del Programa.
¿Qué estudios se realizan a las donantes?
Los estudios incluyen actualización del control ginecológico y mamario, rutina de laboratorio, grupo y factor Rh, serología para hepatitis B y C, VDRL (sífilis), HIV, CMV (citomegalovirus), rubéola, estudio hormonal y evaluación desde el punto de vista genético con cariotipo en sangre periférica y detección de estado portador de Fibrosis Quística.
¿Cómo es el proceso de asignación de la donante a la pareja receptora?
El equipo de ovodonación de Pregna realiza una tarea artesanal en la asignación de las donantes, basada en la observación minuciosa del aspecto físico de donantes y pareja receptora (talla, peso, color de ojos y cabello, tez) y compatibilidad de grupos sanguíneos.Tomamos en cuenta datos como la edad de donantes y receptoras, expectativas de conformación familiar y antecedentes de ciclos exitosos.
¿Cómo se realiza la ovodonación?
Desde el momento en que la receptora acepta el procedimiento hasta que se realiza la transferencia embrionaria pueden transcurrir aproximadamente tres meses, debido a la demora en la selección y estudio de las donantes.
El tratamiento comienza con la sincronización de los ciclos y preparación del endometrio para la transferencia. El procedimiento consiste básicamente en una estimulación ovárica y posterior aspiración de los folículos, que se realiza en la donante, al mismo tiempo que se realiza la preparación del endometrio de la receptora.
Dicha preparación consiste en la toma diaria de estrógenos por vía oral durante un lapso aproximado de 12 a 15 días y posteriormente el agregado de progesterona vaginal para obtener un endometrio receptivo, la cual será continuada hasta 14 días posteriores a la transferencia embrionaria, donde se confirmará o no el logro del embarazo mediante un estudio en sangre, cuyo resultado se tendrá el mismo día de la extracción. La preparación del endometrio estará controlada mediante la realización de ecografías transvaginales donde se obtendrá información precisa de la calidad endometrial.
La donante comenzará la estimulación ovárica unos 5 a 7 días después que la receptora inicie la preparación del endometrio. Dicha estimulación lleva un tiempo promedio entre 10 a 15 días, después de lo cual se realiza la aspiración de los folículos.
La receptora será informada del día la aspiración de la donante para traer una muestra de semen de su pareja, a fin de realizar la fertilización ese mismo día.
La transferencia embrionaria se realizará a las 48 o 72 hrs. posteriores a la fertilización. La misma se realiza en quirófano, sin anestesia ni ayuno, bajo control ecográfico con el fin de asegurar que los embriones sean depositados en el lugar adecuado dentro de la cavidad uterina. A los 14 días de la transferencia embrionaria se realizará la detección de la beta HCG en sangre, determinándose así la existencia o no del embarazo. Si el embarazo se confirma, se realizará una ecografía transvaginal a los 7 días para observar la presencia del saco gestacional dentro del útero y una nueva ecografía a la semana para constatar la presencia del embrión con latidos cardiacos.
Embarazo múltiple
La tasa (proporción) de multigestación es una consecuencia directa del número de embriones transferidos.
Los embarazos múltiples, en general, conllevan un riesgo aumentado de prematurez y de complicaciones neonatales que en algunos casos pueden generar secuelas. Los embarazos múltiples de alto grado (trillizos o más) son los que representan el mayor riesgo, y se deben tomar todas las precauciones para intentar evitarlos o disminuir su ocurrencia a un mínimo. La única manera de disminuir la tasa de multigestación es disminuyendo el número de embriones que se transfieren al útero. Este tema debe ser discutido extensamente entre el equipo de profesionales y la pareja.
Como regla general podemos decir que en Pregna es norma la transferencia de dos embriones.
El porcentaje de malformaciones de los recién nacidos producto de las técnicas de Fertilización in Vitro no supera la encontrada en la población general en edad reproductiva que se embaraza naturalmente (2 a 4% de los recién nacidos).









